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Con El Código Da Vinci  de Dan Brown como mejor exponente del género, las novelas de conspiración que involucran algún elemento religioso (generalmente la vapuleada pero aún existente Iglesia Católica) se han convertido en el género literario mas rentable de los últimos tiempos.

El nivel intelectual de la mayoría de estas obras es generalmente igual al de sus lectores, señoras gordas  solteras que comentan con sus amigas lo apasionante de esta historia que perfectamente podría haber sido escrita por un mono a martillazos.

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El Código Da Vinci se ha convertido en un fenómeno mundial de ventas, pero sigue siendo literatura de segunda clase 

Sí, soy realmente muy crudo en mis opiniones, pero también hay que admitir que la gente tiene la literatura que se merece. No eligen algún autor interesante, complejo, que crea personajes imperfectos que fallan y nos dejan con sus historias a medio contar, tal como sucede en la vida misma.

Eligen el escapismo complaciente y simplista que permite atribuirle todas las culpas del mundo a otros, a conspiraciones, a hombres que se reúnen en secreto a forzar sus oscuros designios sobre la gente que inocentemente vive sus vidas en paz y armonía.

Claro, es la solución mas sencilla, no altera el status quo pero da una explicación más aceptable a un mundo que falla en gran cantidad de cosas por la simple inacción o indiferencia de los que viven en él y que eligen leer fantasías o medias verdades obvias para justificar todo a su alrededor.

En esencia no mejoran en nada, solo cambian de verdad fácil que aceptar como explicación total al mundo, antes la iglesia era buena, ahora es mala, y no hay tonos grises.

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Según El Código Da Vinci las obras de Leonardo ocultan mensajes sobre Jesús y María Magdalena

Es cierto que algunos autores han logrado realizar exploraciones psicológicas interesantes al fenómeno de las verdades religiosas y sus matices, pero estos son los menos por una sencilla razón, tratan de hacernos pensar.

Aquí les dejo recomendada una novela que a mi me gustó mucho, La Trilogía de Nueva York de Paul Auster. Algo refrescante para variar de temática, sin misteriosos religiosos ni nuevas verdades definitivas.

Espero que se animen a conocerla y la disfruten tanto como yo.

Saludos.