ernesto1.JPG

Escrito por Ernesto Guevara durante su primer viaje por Latinoamérica, este es un libro que simplemente no admite traducción visual alguna por ser una experiencia enteramente única y de crecimiento personal en que Ernesto empieza a convertirse poco a poco en el Che de la leyenda.

El estilo de escritura de Guevara es sencillo, ecónomico, y logra con pocas palabras inundarnos de paisajes y belleza y también de desolación y miseria, los dos grandes contrastes que son el tema principal de sus narraciones.

ernesto1.JPG

Un joven Ernesto Guevara mira el cielo desde el balcón de su apartamento en Buenos Aires.

La amistad, la picardía, el deseo de librarse de lo conocido y adentrarse en un mundo nuevo son un propósito tácito para ambos personajes, y pienso que el término nunca estuvo mejor empleado pues eso son. Tanto Guevara, como Alberto Granado, su compañero de viajes, son una fotografía en palabras, que simplemente nos repite una y otra vez el proceso de crecimiento que atravesaron en ese primer viaje.

" Yo ya no soy yo, por lo menos no soy el mismo yo interior" es una de las frases más famosas del libro y la que comienza el proceso de cerrar, no solo la narración, sino un parte del mismo Ernesto Guevara, quien sin saberlo comienza a caminar de una manera distinta hacia otra vida.

Les recomiendo la edición ampliada, que trae una emotiva introducción de una de las hijas de Guevara, al igual que varias fotos sumamente raras en que vemos a un joven con semblante desconforme que quizá les resulte conocido.

Diarios de Motocicleta no es una novela comunista, ni de ideologías claras, severas y dominantes, sino de juventud, de cambio, de viaje y de escenarios que cambian, junto a los que viajan.

Disfrútenla.